¿Cómo podemos corregir la impulsividad?

La impulsividad es un rasgo de los/as niños/as con TDAH que le puede causar muchos problemas a nivel personal y social. Los/as niños/as impulsivos, en ocasiones, no son bien recibidos por sus iguales ya que sus conductas hacen que los demás quieran alejarse de ellos por su falta de control.

niñoimpPero la impulsividad se puede corregir a base de estrategias que les pueden ser muy útiles. Vamos a destacar algunas:

Técnica del volcán: antes de explotar, los/as niños/as con impulsividad, sienten un calor interior y unas emociones que les resultan incontrolables. Por ello, podemos ayudarle a que sea consciente de lo que le pasa mediante imágenes de un volcán, ya que les sirve como metáfora de lo que ellos sienten.

Una vez que él identifique este tipo de sensaciones y emociones, también se le pueden enseñar técnicas de relajación que le ayuden a controlarse antes de explotar.

El semáforo: consiste en avisarles mediante un semáforo cuando se están empezando a activar. A ellos/as se les explica que le iremos mostrando un semáforo hecho de papel o cualquier otro material, que irá cambiando de color según veamos su estado de activación. Siempre colocado en un sitio donde el/la niño/a pueda verlo.

En los/as niños/as muy conflictivos, en lugar de enseñarles solo técnicas de relajación, le podemos pedir que se salgan de la situación que les provoca esa activación e incluso ir a un espacio abierto hasta que esté más tranquilo.

La relajación: Este es uno de los grandes métodos utilizados en niños/as impulsivos. Las diferentes técnicas que se pueden aplicar son, generalmente, muy eficaces para calmarles.

Canalizar la energía: la rápida activación que tienen los/as niños/as con TDAH puede resultar muy útil si la canalizamos hacia actividades que a ellos/as les resulten motivantes, como puede ser una actividad deportiva o un instrumento musical. Hay que encontrar aquello que sea divertido y satisfactorio para cada niño/a.

Ejercicios para potenciar el aprendizaje: la impulsividad también produce dificultades en tareas que requieren una atención sostenida, como puede ser la lectura, o una coordinación visomotriz, como es la escritura. Por ello, en casa podemos darles actividades como pintar, hacer sopas de letras, ejercicios de discriminación, etc, que les resulten divertidos y además, les hagan aprender.

Siguiendo este tipo de estrategias, podemos conseguir que mejoren su impulsividad para socializarse de manera más efectiva con sus iguales e ir superando dificultades que se les presentan por esa falta de control de impulsos.

 

Más información: www.psicodiagnosis.com

Fotografía: www.rincondepsicologia.com

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La técnica del “Oso Arturo” en niños/as con TDAH

Uno de las muchas dificultades con las que se pueden encontrar los/las niños/as con TDAH en el colegio, se pueden mejorar con algunas técnicas que debemos enseñarles. elosoarturo

Una de ellas, y muy efectiva, es la técnica del “Oso Arturo”. Ésta consiste en 4 pasos que hacen que el niño o la niña, sepa qué hacer y cómo hacerlo. Se puede aplicar a muchas actividades o problemas.

El primer paso es “Tengo un problema”. El/la niño/a debe saber qué problema tiene o qué se le pide. Si él o ella no sabe bien cuál es el problema, los padres, tutores o profesores pueden ayudarle a encontrarlo.

El segundo paso es “¿Cómo puedo hacerlo”. Aquí el/la niño/a identifica cómo lo tiene que hacer o cómo debe resolverlo.

El tercer paso es “¿Estoy utilizando mi plan?”. En este paso, debe plantearse si está siguiendo los pasos que había planificado o no.

Y el cuarto y último paso es “¿Cómo lo he hecho?”. Es cuando el/la niño/a se autoevalúa. Ve si lo ha hecho bien o si lo ha hecho mal. En caso de haber conseguido su objetivo, la próxima vez lo volverá a hacer de esa manera. En caso de no conseguir el objetivo, se planteará dónde ha fallado y qué soluciones buscar para la próxima.

Esta técnica se puede aplicar a muchas situaciones: solución de conflictos, problemas de matemáticas, ejercicios de lectoescritura…

Veamos un ejemplo: el/la niño/a tiene que hacer un problema de matemáticas. Primero tiene que saber qué le piden hacer: “Mi trabajo es hacer un problema de matemáticas”. En segundo lugar, se plantea cómo debe hacerlo: “Primero debo leer el problema, identificar los datos que me dan y hacer las operaciones que me piden”. En tercer lugar, se pregunta si está utilizando el plan que ha pensado en el paso dos: “Sí, estoy siguiendo los pasos: he leído el problema, he identificado los datos que me piden y ahora voy a hacer las operaciones”. Y por último, se autoevalúa: “¿Me ha salido bien? !sí!. La próxima vez seguiré los mismos pasos” o “Me ha salido mal, voy a mirar dónde he fallado. La próxima debo fijarme más al hacer las operaciones”.

Esta técnica, al principio la debe revisar un adulto para ir guiándole hasta que él o ella la ponga en práctica sólo. Además, mientras se le esté entrenando, los pasos debe decirlos en voz alta. Una vez dominada, puede repetirlos en voz baja.

 

Fotografía: www.artelista.com

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Los/as adolescentes con TDAH

Los/as niños/as diagnosticados desde pequeños/as como TDAH, cuando llegan a la adolescencia, siguen manteniendo los síntomas. Otros, dejan de ser tan evidentes, aunque todavía estén. Sin embargo, no se comportan igual que de pequeños/as porque su trastorno ha derivado hacia otros puntos. No es lo mismo un/a niño/a con TDAH en clase de primaria, que cuando llega al instituto y se ha trabajado con él sus déficits.

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Los adolescentes con TDAH, en muchos casos, han fracasado en los estudios debido a su falta de atención. No quiere decir que con buen tratamiento, consigamos que tengan éxito escolar. Nos podemos encontrar con ambos casos, pero en muchas ocasiones, no consiguen tener un buen nivel educativo correspondiente a su edad, que les hace arrastrar los estudios.

Por ello, el TDAH podemos observarlo en que en lugar de seguir con los estudios, se dedican a trabajar, aunque no consiguen mantener su trabajo mucho tiempo ya que les aburre con facilidad y necesitan nuevos estímulos que les mantengan motivados con lo que hacen. Por esta razón, no suelen durar mucho tiempo en su puesto y van cambiando con asiduidad.

Con respecto a las relaciones personales, los adolescentes y posteriores adultos con TDAH, suelen tener varias parejas a lo largo de su vida. Ya que pierden la motivación, el interés por la otra persona, se aburren y necesitan cosas nuevas.

Además, los/as adolescentes con TDAH, son más vulnerables a los peligros. Debido a su impulsividad, en ocasiones, no son conscientes de los peligros que conllevan algunas cosas o actividades. Por ejemplo, las drogas. Es más probable que un/a adolescente con TDAH las pruebe que uno que no tenga. Lo mismo pasa con el alcohol.

Es muy importante que se les enseñe el “párate y piensa”. Una manera de reflexionar ante las conductas de riesgo que pueden llevar a cabo. Para llegar a conseguir que estos/as adolescentes piensen en lo que van a hacer, si está bien o mal, se les debe entrenar desde pequeños/as.

En general, no se debe generalizar cuando se habla de un trastorno, ya que cada caso es diferente. Sin embargo, en el TDAH nos encontramos con muchos casos similares. Por ello, es muy importante un buen tratamiento desde pequeños/as que les haga tener éxitos de adultos.

 

Más información: www.trastornohiperactividad.com

Fotografía: www.elpensardelosadolescentes.blogspot.com

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¿Afecta el tipo de alimentos que consumen a los/as niños/as con TDAH?

Para que los/as niños/as crezcan sanos, deben tener un dieta equilibrada desde pequeños/as. Además, es importante que tengan un horario de comidas y que los adultos lo respeten siempre que puedan. Esto no quiere decir, que los fines de semana o en vacaciones, podamos hacer que los/as niños/as comen cosas que normalmente tratamos de restringirlas a ciertas ocasiones.

tdahalimentosPero, ¿es cierto que el tipo de alimentos afecta a los/as niños/as con TDAH? A cualquier niño/a el comer mucha azúcar de cualquier forma, ya sea en caramelos, en bollería o en bebidas, por ejemplo, les da un subidón de adrenalina y con ello más energía. Por ello, a los/as niños/as con TDAH, sobre todo los hiperactivos, comer tanta azúcar les afecta mucho.

De esta manera, los padres y adultos de su alrededor, deben tener muy en cuenta qué tipos de alimentos les van a favorecer en su desarrollo y cuáles les perjudican.

Si en casa los padres tienen problemas para que los/as niños/as coman aquello que los adultos quieren pero no lo consiguen, la mejor manera de conseguirlo es haciéndolo también ellos. Si en casa se lleva una buena dieta equilibrada y todos los miembros la cumplen, será mucho más fácil que los/as niños/as estén dispuestos a dejar de lado los alimentos azucarados y consumir los más sanos.

De esta manera, el consumir alimentos que les afecten será mucho menor y como consecuencia, tendrán un mejor desarrollo. Y además, podremos controlar mejor la conducta de los/as niños/as con TDAH.

 

Más información: www.tdahytu.es

Fotografía: www.docsalud.com

 

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La confusión entre niños/as TDAH y superdotados/as

En ocasiones, se confunden a los/as niños/as superdotados/as con niños/as con TDAH y los diagnósticos se hacen erróneos. Y si el diagnóstico no es el correcto, el plan de trabajo tampoco.

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Lo importante para distinguir si estamos hablando de un/a niño/a superdotado/a o uno/a con Hiperactividad, es básico observar dónde aparecen los trastornos de conducta. Si el niño o la niña tiene un mal comportamiento en todos los contextos donde esté (casa, colegio, parque, casa de los abuelos…), nos indica que muy probablemente se trate de un TDAH. Sin embargo, si se trata de un mal comportamiento en el colegio, está más relacionado con superdotación.

¿Pero por qué un/a niño/a superdotado/a tiene un mal comportamiento en clase e incluso saca a veces malas notas? De lo que no somos conscientes es de que los/as niños/as superdotados/as se aburren en clase cuando algo que la mayoría de sus compañeros no entienden, ellos/as sí lo han entendido a la primera. Aunque no lo creamos, estos/as niños/as pierden la atención en clase porque no les interesa lo que están estudiando ya que ellos/as ya lo comprenden y hacer ejercicios sobre lo mismo lo único que hace es que se aburran. Aunque eso no quiere decir que no nos encontremos con casos de niños/as superdotados y con TDAH.

De esta manera, los diagnósticos se confunden con el TDAH, porque su conducta en clase se interpreta de una manera errónea. Para conseguir diferenciar ambos diagnósticos, hay una serie de preguntas que pueden ayudar:

  • ¿Pueden los comportamientos ser respuestas a una ubicación inadecuada, desafíos insuficientes o falta de pares intelectuales?
  • ¿El niño logra concentrarse cuando está interesado en la actividad?
  • ¿Se han realizado modificaciones en el plan de estudios para intentar cambiar los comportamientos inadecuados?
  • ¿Se le ha preguntado al niño? ¿Qué piensa respecto de los comportamientos?
  • ¿El niño se siente fuera de control? ¿Los padres sienten que el niño está fuera de control?
  • ¿Los comportamientos ocurren en ciertos momentos del día, durante ciertas actividades, con ciertos docentes o en ciertos entornos?

Si ante casos de duda, nos hacemos estas preguntas, será mucho más fácil hacer un diagnóstico correcto y así, hacer un buen plan de trabajo con el/la niño/a afectado/a, con el que consigamos superar las dificultades del aprendizaje a las que se enfrenta.

 

Más información: www.superdotados.about.com

Fotografía: www.asaca.es

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El cambio de colegio en un/a niño/a con TDAH

Cambiar de colegio siempre supone, para cualquier niño o niña, un proceso en ocasiones complicado. Significa cambiar de contexto, conocer niños/as nuevos/as con los que empezar una amistad desde cero, conocer a profesores/as nuevos/as y adaptarte a su método de enseñanza y en general, habituarte a una nueva rutina. Si además, a quien le pasa es a un niño o niña con TDAH, todos estos procesos se hacen más complejos.

Ya sea porque pasan al instituto o por decisión de los propios padres, muchos niños/as se encuentran con estas situaciones y deben enfrentarse a ellas. La adaptación les cuesta muy poco, pero hay niños/as que lo ven como un problema.

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¿Cómo ayudar a un/a niño/a con TDAH a que cambiar de colegio sea un proceso más fácil? Cuando se decide que el/la niño/a vaya a un nuevo centro escolar,  habrá dos cosas que cambiarán: nuevas rutinas tanto en el colegio como en casa y nuevas relaciones con compañeros/as y profesores/as.

Por ello, lo principal que hay que hacer es prepararles para el cambio de horarios y rutina y los nuevos profesores. Pueden aparecer algunas complicaciones como que los nuevos docentes no comprendan el TDAH, al ser el/la nuevo/a se pueda sentir excluido/a de un grupo o aparezca discriminación por parte de algunos/as alumnos/as. Son situaciones con las que se puede encontrar. Por ello, es esencial el apoyo de los padres ante estas situaciones.

Para establecer nuevas amistades, ya que el niño/a con TDAH tiene dificultades para las relaciones sociales, los padres deben animar a su hijo/a a conocer gente nueva y sin que ellos dejen de estar al tanto por si se produce alguna situación de discriminación. Además, los padres deberán hablar con el nuevo profesorado, que podrá también intervenir en la integración en el grupo. Muy recomendable sería que el/la tutor/a crease un “paquete de bienvenida” que esté compuesto por una descripción del colegio, describir los nuevos horarios, incluir contenidos realizados por otros alumnos…

Siempre para cualquier niño/a, cambiar de centro de estudios puede suponer un problema. Si además, a esto le sumamos, que se trata de un/a niño/a con carencias para las relaciones sociales y problemas para cambiar de rutinas, el problema se agrava aún más. Por ello, hay que estar muy pendiente de cómo se siente nuestro/a hijo/a cuando se produce una situación de este tipo y ayudarles a afrontarla y resolverla de la mejor manera posible.

 

Más información: “Mejora en la educación y las capacidades de estudio”.

Fotografía: www.enfamilia.aeped.es

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Actividades dirigidas a niños/as con TDAH

Hacer actividades con niños/as con TDAH en la mayoría de las ocasiones puede ser muy difícil, ya que no logran concentrarse, se aburren, se mueven mucho, no escuchan las normas… Sin embargo, hay una serie de actividades que les pueden ser muy útiles y divertidas.

Son actividades lúdicas que se pueden practicar en terapia grupal o en casa, cuyo objetivo es el autocontrol. Éstas son:

  • Jugar a palabras que empiezan por…
  • Mirarse en el espejo
  • Hacer puzzles
  • Buscar semejanzas y diferencias entre los dibujos
  • Juegos de construcciones
  • Laberintos
  • El juego del pollito inglés

tdahDe esta manera, los/as niños/as con TDAH trabajan ciertos aspectos en los que tienen dificultades, como son la concentración, búsqueda de la novedad constantemente, son actividades en las que se tienen que mantener sentados o incluso quietos, seguirán unas normas…

Para ello también los padres deben tener claro unas serie de reglas para que haya un buen funcionamiento de las actividades. Así las reglas deben ser: ser consecuentes, consistentes, explícitas y predecibles.

Con juegos y actividades de este tipo, los/as niños/as con TDAH pueden entrenar habilidades que les faltan de una manera lúdica y divertida.

 

Más información: “Trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Guía para padres y educadores”. Unidad de Salud Mental Infantil y Juvenil Hospital Universitario Reina Sofía. Universidad de Córdoba

Fotografía: www.inffant.com

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¿Qué necesidades tienen los/as niños/as con TDAH de su familia?

Los padres de los/as niños/as con TDAH son fundamentales para el buen desarrollo de su hijo/a. Su papel es muy importante, ya que desde pequeños/as, los hijos/as se fijan en sus progenitores como modelos a seguir. Por ello, se convierten en la base de lo que ellos/as serán cuando crezcan.

TDAH

Estos/as niños/as tienen diferentes necesidades que los padres deben satisfacer a lo largo de su vida. Estas son:

  • Aceptación por parte de su familia
  • Respeto
  • Una familia con las normas claras y bien definidas
  • Expectativas realistas
  • Que le hagan consciente de que no tiene una deficiencia mental
  • Una familia que le dé oportunidades de mejorar
  • Que le facilite la ayuda necesaria cada día
  • Que le ayude a incrementar su autoestima
  • La familia debe proporcionarle un ambiente cálido, organizado y ordenado
  • Necesita que le anticipen los cambios
  • Los/as niños/as con TDAH tienen la necesidad de que sus padres
  • Que su familia les dedique tiempo para hablar y jugar con ellos
  • Que les faciliten expresar sus sentimientos y estados de ánimo
  • Necesitan que les den la opción a opinar y participar en la toma de decisiones
  • Ayuda para hacerle frente a los problemas y encontrarles una solución
  • Mantenimiento de las normas
  • Que los premios y castigos sean inmediatos para que funcionen
  • Que los castigos sean por la mala conducta y no por su carácter
  • Estos/as niños/as necesitan no ser humillados ante los demás por sus carencias

Estas necesidades que tienen los/as niños/as con TDAH deben ser cubiertas por los padres, ya que son los máximos responsables de que sus hijos/as crezcan los más felices posibles y que sepan enfrentarse a los obstáculos que se puedan encontrar en el día a día.

 

Más información: “Protocolo de coordinación de actuaciones educativas y sanitarias en la detección y diagnóstico del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad”. Servicio murciano de salud.

Fotografía: www.elbloginfantil.com

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Trucos para mejorar el estudio los/as niños/as con TDAH

Los niños y las niñas que tienen TDAH tienen muchas dificultades a lo largo de su vida con el entorno debido a su impulsividad y falta de atención. Cuando son pequeños/as, estas dificultades son grandes en el colegio. Por ello, aquí van unos trucos para mejorar el estudio:

  1. Hacer un calendario de estudio y dedicar 10 minutos diarios a organizar los apuntes y las tareas diarias.
  2. Encontrar el sitio más adecuado para hacer los deberes. Que sea un lugar tranquilo, de espaldas a las ventanas, aunque en ocasiones no sea el que el/la niño/a desee.
  3. Evitar poner música o una televisión cerca ya que les distrae mucho, pero tampoco llegar a un estado de relajación total ya que les entrará sueño.
  4. Hacerse pequeños objetivos realistas a cumplir diariamente. Si la tarea que tiene que realizar es demasiado larga, dividirla en partes. Escribir el plan de estudio para que no se le olvide.
  5. Utilizar estrategias que le ayuden a tomar apuntes: bolígrafos de dos colores como máximo, subrayadores, hojas con margen…
  6. Tener la mesa de estudio ordenada y organizada para encontrar las cosas cuando las necesite.
  7. Ir escribiendo mientras se estudia. Hacer esquemas o apuntar notas le ayudará a memorizar mejor.
  8. Hacer ensayos de exámenes.
  9. Adquirir el hábito de realizar repasos diarios de lo que se ha estudiado.
  10. Pasar a limpio los apuntes de clase para refrescar la memoria
  11. No faltar a clase. En el caso de faltar, tener al día lo que han dado en clase.

Estos consejos, aplicados a diario, les servirán tanto para el colegio como para el instituto e incluso la universidad.

 

Más información: “Cuaderno informativo TDAH. ADANA Fundación”.

Fotografía: www.neurosalud.es

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Los/as niños/as con TDAH y las relaciones sociales

Los/as niños/as con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad tienen, a lo largo de su vida, más dificultades en las relaciones sociales con sus iguales que aquellos/as niños/as sin TDAH.

Esta dificultad para establecer amistad con los demás se debe a características que tienen los/as niños con TDAH. Los/as compañeros/as de clase o los/as niños/as en general que tienen trato con ellos/as se quejan en muchas ocasiones porque no les gustan cómo son o cómo les tratan.

¿Qué hace que estos/as niños/as les cueste relacionarse con los demás? Vamos a verlo a continuación:

  1. Dificultad para internalizar las normas. Esta dificultad para cumplirlas, hace que muchas veces el relacionarse con los demás sea molesto. No respetan las normas en los juegos, por lo que los/as demás niños/as no quieren incluirlos en ellos. Necesitan más tiempo para que sean conscientes de que hay que respetar las normas y generalizarlas.
  2. No controlan las emociones. Suelen ser niños muy efusivos, esto hace que al expresar emociones sea más exagerados de lo normal. Pueden apretar demasiado al darte un abrazo, que hace que los demás niños/as prefieran no acercarse a ellos. Además, tampoco controlan las emociones negativas, por lo que se enfadan con facilidad.
  3. Dificultad para guardar secretos, hacer favores o respertar las promesas. Los niños con TDAH no consiguen guardar secretos que les cuenten los demás, su energía les hace tener la necesidad de contar todo aquellos que saben. Además, no les gustan las metas a largo plazo, asi que los favores o las promesas hechas, si no son inmediatas, difícilmente las cumplirán.
  4. Dificultad en la interpretación de las señales o de las situaciones sociales. Pueden interpretar de manera incorrecta una situación social y tomárselo como una amenaza y actuar de forma errónea.

Estos son algunas de las dificultades que tienen los/as niños/as con TDAH que les impiden establecer relaciones sociales como otros/as niños/as. Por esta razón, es importante trabajar con ellos/as desde pequeños las habilidades sociales para que conforme vayan creciendo, consigan tener buenas amistades y buenas relaciones sociales con los que les rodean.

 

Más información: www.fundacióncadah.org

Fotografía: www.cdc.gov

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