Tipos de insomnio infantil

Se considera que un/a niño/a tiene insomnio infantil si a partir de los 6 meses necesita más de 45 minutos para dormir por lo menos dos veces a la semana o se despierta sin poder volverse a dormir una vez a la semana. Si duerme al menos 6,5 horas, no se considera un insomnio patológico.

insomnio

Hay diferentes tipos de insomnio y diferentes causas:

  1. Insomnio debido a hábitos incorrectos: es el más común, ya que la sobreprotección o la incoherencia normativa, tienen mucha importancia a la hora de crearles el hábito de dormir. La consecuencia de que los padres o cuidadores no les creen correctamente ese hábito, es que a corto plazo los/as niños/as muestren irritabilidad, la dependencia de la madre e incluso, a largo plazo, trastornos del desarrollo por la alteración en la secreción de la hormona del crecimiento. Si un niño de 5 años, no tiene un buen hábito de sueño, tiene más probabilidades de padecer trastornos del sueño de adulto, que aquellos que lo tienen. Para tratar este tipo de insomnio es conveniente la reeducación de los hábitos de sueño mediante técnicas conductuales.
  2. Insomnio por causas psicológicas: cuando aparece un insomnio repentino, puede ser un insomnio transitorio producido por una serie de factores problemas de tipo personal, familiar o social. Las consecuencias que se ven son a corto plazo: fatiga, alteraciones del estado de ánimo y problemas de rendimiento en todos los ámbitos. En este caso, el tratamiento va más dirigido a solucionar el problema que causa la ansiedad.
  3. Insomnio psicofisiológico: aparece como consecuencia de una tensión condicionada y somatizada. Los/as niños/as que lo padecen reaccionan frente al estrés somatizando la ansiedad con agitación, aumento de la tensión muscular… y por ello, no consiguen conciliar el sueño.
  4. Insomnio producido por la alergia a los alimentos: se trata de un descenso notable en las horas totales de sueño. Esta alergia está relacionada con la alergia a algún componente de la leche de vaca, por lo que la sustitución por una leche hipoalergénica resolvería el problema en un plazo de 1 a 4 semanas.
  5. Insomnio ideopático: Este tipo de insomnio está relacionado con una alteración leve de los mecanismos neurológicos básicos del sueño-vigilia.

Cuando aparece insomnio en los/as niños/as ya sea desde el nacimiento o más tarde, hay que acudir a un especialista que determine qué tipo de insomnio es y recomendar el tratamiento más adecuado para eliminar el problema.

 

Más información: www.psicodiagnosis.es

Fotografía: www.telediariodigital.net

 

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Consejos para evitar las peleas entre hermanos/as

Las peleas entre hermanos/as forman parte de la convivencia. Todos/as que tenemos hermanos/as nos hemos peleado con ellos/as en numerosas ocasiones por distintas razones.

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A pesar de que es complicado que no peleen nunca, hay maneras de evitar que se produzcan de manera continua y que la relación entre ellos/as sea mejor. Para ello es importante que exista un buen ambiente en casa. Los niños/as deben ver que entre sus padres hay una buena relación, que se hablan bien, no discuten entre ellos… Siempre que haya una discusión entre los adultos, no se debe hacer delante de los/as niños/as ya que somos sus modelos a imitar.

Además, debemos enseñarles a expresar sus sentimientos, ya sean de alegría como de enfado. Cuando estamos contentos, nos gusta decirlo a los cuatro vientos, sin embargo, cuando estamos enfadados/as, nos cuesta expresarlo. Pero debemos ayudar a los/as niños/as a expresar también sus sentimientos de enfado para que puedan hablarlo con la persona afectada y de esta manera, resolver el conflicto lo antes posible.

Para que los/as hermanos/as no se sientan rivales entre ellos/as, no debemos ni compararlos/as ni ponerles etiquetas. Cada hijo/a es diferente al/la otro/a. Ni mejor ni peor, diferente. Si comparamos entre unos/as y otros/as siempre habrá alguno/a que se sienta inferior a su hermano/a y por lo tanto, tendrá un sentimiento de rabia o de celos contra el otro/a. Tampoco debemos ponerles etiquetas para que no se sientan que son peores que sus hermanos/as.

Es importante que fomentemos las actividades juntos/as. Si comparten aficiones, juegos, actividades, etc, será más fácil que entre ellos/as se lleven mejor.

Y también es importante que a cada uno/a de vuestros hijos/as les dediquéis tiempo por separado, que sientan que les hacéis caso a ambos/as por igual.

Siguiendo estos consejos, fomentaréis una buena relación entre vuestros/as hijos/as desde pequeños/as, que continuará cuando sean adultos/as. Sin embargo, no podréis evitar que de vez en cuando tengan alguna discusión, porque también es parte de la convivencia.

 

Más información: www.solohijos.com

Fotografía:www.tumedico.com

 

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¿Qué hacemos si un/a niño/a no juega?

El juego es una actividad a la que los/as niños/as dedican mucho tiempo, ya que es el tiempo de ocio que les aporta además de diversión, aprendizaje, relación con los/as otros/as, adquieren competencias, habilidades, siguen unas normas…

niñosnojuganLos/as niños/as que juegan son felices y sanos, por ello, cuando no muestran ganas de jugar, debemos pensar y averiguar qué es lo que no va bien, incluso consultando a un/a profesional que nos ayude.

¿Cuándo debemos pensar que algo no va bien?. Hay algunos criterios que se deben tener en cuenta cuando veamos que el/la niño/a no reacciona ante el juego como los demás:

  • Si no juega nada
  • Se centra sólo en un juego y lo hace de manera repetitiva sin querer cambiar
  • No quiere jugar solo y pide siempre la participación de sus padres
  • Solicita juegos anteriores que ya había rechazado porque ha pasado a juegos de acuerdo a su edad
  • No sabe jugar al juego simbólico (hacer usos no funcionales de los objetos, es decir, una caja funciona como tambor), y tampoco es capaz de inventarse historias.
  • No quiere jugar con los demás compañeros

Todos los niños/as quieren jugar constantemente, tanto solos como con los demás, ya sean adultos u otros/as niños/as. De no ser así, tenemos que estar muy atentos y buscar la razón por la cual, el niño o la niña tiene esa conducta.

 

Más información: “El Manual de Super Nanny”

Fotografía: www.pequelia.es

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La importancia de reforzar a los/as niños/as

Para que los/as niños/as estudien, se porten bien, consigan buenos resultados, obedezcan… es muy importante que estén motivados. La motivación es lo que hace que cada uno/a de nosotros/as hagamos las cosas. Si tu trabajo te gusta, estás motivado a seguir haciéndolo de la mejor manera que sabes para conseguir buenos resultados. Si una asignatura te gusta, estás muy motivado/a para sacar buenas notas. Los/as niños/as que les cuesta estudiar hay que motivarlos para que consigan los objetivos que se les proponen. Y así, con todo lo que hacemos en la vida. La motivación es fundamental.

Pero muchas veces la motivación aparece cuando existen unos reforzadores. Si a los/as niños/as que no se portan bien, les das reforzadores de cualquier tipo, su buena conducta aumentará. Si a los trabajadores de una empresa, su jefe/a les refuerza a final de mes, el rendimiento aumentará. De lo contrario, es muy fácil que piensen: “Para qué me voy a esforzar, si no voy a conseguir nada haciéndolo”.

reforzadoresLos refuerzos siempre deben estar presentes. Pero eso no quiere decir que a lo/ass niños/as debamos estar continuamente comprándoles cosas para que su motivación aumente. Hay muchos tipos de refuerzos: comestibles, de alabanza, de juego, económicos… Podemos reforzarles un día dejándoles jugar a su juego favorito. Otro día, puede ser hacerle un postre que le encante o ver una película que le guste mucho.

A los/as niños/as y a los adultos, nos gustan que nuestro esfuerzo sea reforzado. Nos gusta que los demás nos digan que nuestro esfuerzo ha valido la pena o en el caso de los/as niños/as, les gusta que su profesor/a le reconozca lo bien que le ha salido el examen o que sus padres les digan que están orgullosos de su cambio de comportamiento.

El refuerzo, que hará que aumente la motivación, siempre debe aparecer una vez conseguido el objetivo. No puedes decirle a un/a niño/a “te dejo ver la televisión 15 minutos si luego me prometes que estudiarás para el examen de mañana” o “te doy la chuche si luego recoges los juguetes”. Lo correcto es decirles “cuando estudies, te dejaré ver la televisión 30 minutos”, “cuando recojas los juguetes, podrás comerte la chuche”, “cuando vayamos al supermercado, si te portas bien, luego iremos a comprarnos un helado”…

Algo muy importante y que los/as niños/as lo valoran mucho por parte de los adultos, es que siempre se cumpla con aquello que le hemos prometido. No podemos decirle que si se porta bien, le compraremos un helado y que el/la niño/a haga el esfuerzo, pero que luego le digamos: “ahora no podemos comer el helado, mañana te lo compro”. Porque de esta manera, nuestra credibilidad perderá fuerza.

Así que para poder conseguir buenos objetivos con los/as niños/as, es importante la motivación a la hora de realizar algo. Y esa motivación aumentará si son reforzados. Por ello, tenemos que detectar qué es reforzante para cada niño/a y nunca olvidarnos de valorar cada esfuerzo que hagan.

 

Fotografía: www.familyandbonus.com

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La Teoría de las Ventanas

La Teoría de las Ventanas está relacionada con la estimulación que debemos dar al cerebro de los/as niños/as desde pequeños/as. Las ventanas son los mejores periodos en los que se puede desarrollar una habilidad. Es importante aprovechar estos periodos ya que si no, estaremos desperdiciando una buena oportunidad de aprendizaje.

ventanasSegún investigadores y expertos en la materia, cuando no damos a los/as niños/as la estimulación adecuada en un momento dado de su desarrollo, la ventana se cierra, y ya no se volverá a abrir.

Cada etapa es buena para estimular una capacidad. Las relaciones sociales se pueden desarrollar desde los 0 a los 18 meses. Las habilidades motoras, de los 0 a los 4 años. El habla, entre los 0 y los 3 años. Las matemáticas y la lógica, se pueden desarrollar de una manera más efectiva de 1 a 4 años. Entre los 3 y los 12, es un buen periodo para estimular la música. Y para el aprendizaje de los idiomas extranjeros, las edades buenas son desde los 0 a los 10 años.

Esto no quiere decir que si te saltas algunas edades, los/as niños/as no van a adquirir esas habilidades. Lo harán, pero les costará más tiempo de aprendizaje. La Teoría de las Ventanas se resume en el “ahora o nunca”.

Los padres lo deben tener en cuenta para conseguir un buen desarrollo potencial del/la niño/a. Para esto, deben ponerse de acuerdo ambos en qué es lo que quieren enseñarle a su hijo/a, con qué medios y de qué manera.

Si se tiene en cuenta los periodos de cada aprendizaje, conseguirán potenciar la plasticidad cerebral de sus hijos/as y de esta manera, mejorar el aprendizaje y hacerles personas completas.

 

Más información: “El Manual de Super Nanny”

Fotografía: www.bebesymas.com

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Niños/as adictos/as a las nuevas tecnologías

nuevastecnologiasLas nuevas tecnologías son algo muy actual y de lo que mucha gente disfruta ahora, ya sea a través del teléfono móvil, ordenador, tablets, videoconsolas… Y cada vez son más los/as niños/as que comienzan a usarlas a edades más tempranas.

Aunque estas tecnologías que muchas veces nos hacen la vida más fácil y a que a todos nos gustan, en ocasiones las personas que las utilizan se vuelven adictos/as. Pero no sólo es cosa de adultos, también los/as niños/as se vuelven adictos/as.

¿Cómo podemos reconocer a los/as adictos/as? Algunos de los comportamientos son:

  • Miente sobre el tiempo que le dedica a las nuevas tecnologías
  • No puede evitar pensar en los videojuegos o Internet, incluso adelantando lo que hará al llegar a casa
  • Abandona relaciones o aficiones por pasar más tiempo jugando a la videoconsola
  • Disminuye su rendimiento escolar y la capacidad de concentración
  • Pierde horas de sueño o comida por jugar por jugar con la videoconsola o ver la televisión
  • Intenta cumplir con un tiempo de uso previamente marcado y no lo consigue
  • Muestra enfado o irritabilidad ante la prohibición, limitación o imposibilidad de acceder a las tecnologías
  • Las usa para evitar enfrentarse a estados de ánimo negativos: tristeza, ansiedad…
  • Sustituye el tiempo de juego clásico y, en consecuencia, la relación con los demás por dedicarse a las tecnologías
  • Tiene la necesidad de aumentar el tiempo destinado a la televisión, los videojuegos o el ordenador.

Las nuevas tecnologías pueden influir de manera positiva en la formación, sin embargo, hay que tener cuidado con los/as niños/as que pueden convertir un simple juego en algo más importante. Cuando unos padres ven en sus hijos/as los comportamientos expuestos anteriormente, deben buscar ayuda profesional para que esa adicción no vaya a más.

 

Más información: “El Manual de Supernanny”

Fotografía: www.javerianadigital.com

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¿Cómo son los/as niños/as antisociales?

Los/as niños/as antisociales pueden tener muchos tipos de características, pero hay algunas que no cambian de unos/as a otros/as y son fáciles de identificar. ¿Cómo son los/as niños/as con una conducta antisocial? Entre los rasgos de este tipo de niños/as están:

  • Desde pequeños/as infringen normas
  • Tienen comportamientos agresivos que llevan a conductas violentas
  • Son oposicionistas
  • Muestran constantemente ira y rabia
  • Tienen un bajo rendimiento escolar, ya sea porque no muestran interés o porque se produzca absentismo escolar
  • No tienen habilidades sociales y su comportamiento agresivo, les hace no tener amigos
  • Suelen pelearse y pegarse con otros/as niños/as
  • Tienen actitudes resentidas hacia los/as demás

antisocialConforme el/la niño/a van creciendo, este tipo de conductas se van acentuando, por lo que la intervención desde pequeños/as es fundamental para evitar su comportamiento antisocial de adolescentes. Ya que conforme van haciéndose mayores, será más difícil reconducirlos/as.

¿A qué se debe este tipo de comportamiento? Normalmente, los/as niños/as que desarrollan una conducta antisocial son niños/as que no han tenido apoyo emocional parte de sus padres, ya que pertenecen a familias donde el entorno es inestable y no hay afecto; pueden ser también niños/as con padres alcohólicos, drogadictos o con enfermedades mentales; se da esta conducta también en familias donde los padres han tenido escasas habilidades para educar a sus hijos/as de la manera correcta; y se da mucho este tipo de conductas en niños/as que han sido maltratados o han sufrido algún tipo de abuso.

Para evitar que estas situaciones lleguen a producirse y que los/as niños/as se conviertan en adolescentes antisociales, los padres tienen un papel fundamental. Desde que nacen, es muy importante ofrecerles un entorno adecuado, con unas normas que obedecer, estabilidad y sobre todo, mucho apoyo emocional.

 

Más información: www.pulevasalud.com

Fotografía: www.asexoria.net

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Tratamiento para los miedos y fobias en la infancia

Durante la infancia, niños y niñas desarrollan miedos y fobias a cosas en concreto. Muchas de estas fobias son irracionales, pero afectan a su día a día de una forma preocupante o pueden venir de un episodio traumático vivido por el/la niño/a. Por ello, hay diversidad de tratamientos que son bastante adecuados para que desaparezcan estos miedos y puedan hacer una vida normal.

miedosinfantilesUno de ellos es la desensibilización sistemática (DS). Dentro de esta técnica hay varias subtécnicas: por una lado, nos encontramos con la desensibilización sistemática estandarizada y por otro, las variantes de la DS. La estandarizada, en realidad, es más adecuada para trabajarlo con adolescentes que con niños/as pequeños/as. Sin embargo, hay algunas sugerencias para utilizarla con éstos:

  • Relajación: puede ser que sea el/la propio/a niño/a el que se relaje, o podemos trabajar la técnica del robot-muñeco de trapo, que consiste en enseñarle al/la niño/a que se comporte primero como un robot (rígido y tenso) y después como una marioneta (relajado y flácido).
  • Jerarquía: consiste en ordenar ítems según la intensidad de miedo que le provocan.
  • Imaginación: se trata de formar imágenes mentales vividas por el/la niño/a que le han provocado miedo. Si de esta manera, es difícil para el/la niño/a, se utilizan estímulos físicos como grabaciones o vídeos.
  • DS propiamente dicha: es entrenar al niño a que levante su dedo índice cuando esté relajado o está sintiendo miedo. Pero a veces, los/as niños/as más pequeños/as, lo levantan de manera inconsciente o espasmódica. Así que en lugar de utilizar el dedo índice, se les entrena para decir “ya”.

Las variantes de la DS son:

  • Imágenes emotivas: se trata de utilizar los sentimientos positivos como orgullo, afecto o alegría como respuestas inhibidoras de ansiedad.
  • DS con otras respuesta inhibidoras de ansiedad: como por ejemplo, la ira reducida, la risa, la comida o el juego.
  • DS en grupo: es trabajar con un grupo de niños/as que presenta la misma fobia.
  • DS en vivo: se recomienda para niños/as que les cuesta imaginar las situaciones que les provocan miedo. La presencia del terapeuta en las sesiones en vivo, hace que el/la niño/a se sienta más seguro/a.

sociofobialOtro de los tratamientos utilizados son las técnicas operantes. Dentro de éstas, nos encontramos con: la práctica reforzada (prácticas en vivo, reforzamiento social, feedback continuado e instrucciones para promover la conducta de aproximación) y el manejo de contingencias.

Dentro de las técnicas utilizadas para el tratamiento de las fobias y miedos, está el modelado. Éste puede ser en vivo (el/la niño/a ve a un modelo aproximándose al estímulo fóbico e interactuando con él) o simbólico (el modelo se presenta mediante cintas de audio o vídeos).

Se pueden utilizar las autoinstrucciones como otra técnica en el tratamiento. Se emplean cuando los pensamientos e imágenes interfieren en la conducta adaptativa.  O también podemos utilizar escenificaciones emotivas, que se basan en la presentación en vivo, gradual y repetida de los estímulos fóbicos.

Cuando estas terapias no funcionan por sí solas, otro tratamiento que se les puede dar a los/as niños/as fóbicos, son los psicofármacos. La imipramina, es un antidepresivo tricíclico, que se utiliza sobre todo, para la ansiedad por separación y la fobia escolar. Sin embargo, los fármacos siguen siendo el tratamiento menos recomendable para solucionar las fobias infantiles.

 

Más información: “Tratamiento psicólogico de problemas infantiles”. Jiménez Hernández, Manuel.

Fotografías: www.taringa.net y www.prismasa.org

 

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Normas que podemos poner en casa

Para que los/as niños/as sean capaces que cumplir las normas que les ponen en casa, los padres deben tener mucha paciencia para que las cumplan. Es importante ser constante y no rendirse. A los/as niños/as les cuesta aceptar los cambios y ponerles normas no les hace ninguna gracia, pero siempre acaban por cumplirlas.

normas

Algunas de las normas que podemos ponerles en casa son:

  1. Vestirse solo/a. A partir de los dos años, los/as niños/as ya pueden colaborar al vestirse y desvestirse, así como al recoger la ropa del baño o de la habitación.
  2. Recoger sus cosas. Esto lo puede hacer desde comienza a coger cosas él/ella solo/a.
  3. Clasificar los juguetes. Para evitar que sus cosas y juguetes estén esparcidos por toda la casa, podemos clasificarlos en “juguetes que no se pueden sacar de la habitación”, “juguetes para el parque” o “juguetes que podemos transportar pero que debemos devolverlos a la habitación”.
  4. Colaborar en tareas de casa. Desde los tres años, pueden ayudarnos a poner y recoger la mesa, regar las plantas, ayudar con la ropa que va a la lavadora, sacar las cosas del fregaplatos. Depende de cada casa y lo que estén acostumbrados a hacer cada padre y madre.
  5. Es muy importante que los padres les ayuden a iniciar una tarea, pero no que la hagan por ellos/as. Los adultos les guiamos pero no les damos la solución. De esta manera, pasarán por romper platos, tirar agua al suelo o vestirse mal, pero así es como se aprende.

Poner normas en casa ayuda a que el aprendizaje y la conducta de nuestros/as hijos/as sea más correcta desde pequeños. Aunque muchas veces costará que lo entiendan, debemos mantenernos firmes en nuestras posturas y no ceder.

 

Más información: “El Manual de Super Nanny”.

Fotografía: www.opinion.com.bo

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Intolerancia a la frustración en los/as niños/as

Muchas veces nos encontramos con niños/as que siempre consiguen lo que quieren y que cuando sus padres les dicen “no”, pueden tener una rabieta durante horas hasta conseguir lo que se habían propuesto. Este tipo de comportamiento se debe parar a tiempo, ya que conforme el niño/a se vaya haciendo mayor, esta conducta empeorará.

Pero es muy frecuente que los padres por no escucharles, acaben cediendo a sus caprichos. Y este comportamiento es comprensible cuando un/a niño/a lleva horas llorando o portándose mal y los padres ya están desesperados y lo único que desean es que se callen.

Sin embargo, como he comentado antes, se debe extinguir esta conducta cuanto antes. Para ello, daré a continuación unas pautas muy útiles:

  1. Si la situación de intolerancia a la frustración se da en una situación de juego y se enfada porque no gana, no debemos dejarle que gane siempre. Ya que cuando sea mayor, creerá que las cosas deberán ser cuándo y como él/ella diga.
  2. Pero, por otro lado, de vez en cuando, si el juego es difícil para ella o él y siempre pierde, es bueno que le dejemos ganar para aumentar su autoestima, y que sepa que también puede ganar si se lo propone.
  3. Si su comportamiento cuando no consigue algo (ya sea en una actividad lúdica o en cualquier otra situación) es de tener un berrinche, enfadarse, pegar, tirar cosas… una reacción desmedida, lo ignoraremos. Es normal que a veces, los/as niños/as se enfaden o lloren cuando pierden o no consiguen algo, y eso lo podemos tolerar. Pero cuando su reacción es desmedida, debemos extinguirla.
  4. Cuando se sienta mal, dejadle que exprese su tristeza o frustración y que os cuente porqué se siente así. Dadle alternativas.
  5. Es muy importante, premiarle mientras hace algo, en el proceso, no sólo con el resultado. De esta manera, él o ella comprenderá que no sólo el resultado es bueno cuando es positivo.
  6. No dejadle que haga siempre lo que quiera. Si no acepta una norma que vosotros/as le habéis impuesto, no cedáis. Intentad llegar a un acuerdo en el que haya un equilibrio en el que todos/as salgan ganando.

Estas pautas son importantes para aplicarlas en las diversas situaciones en las que los/as niños/as pueden demostrar su intolerancia a la frustración. Y sobre todo, extinguir esa mala conducta de vuestros/as hijos/as cuanto antes.

 

Más información: www.psicoglobalia.com

Fotografía: www.eldiario.net

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