Macrorreglas para la comprensión de textos

Los niños que tienen problemas para comprender los textos que leen, se deben guiar por reglas que les ayuden a sacar las ideas más importantes de aquello que están leyendo.

Para ayudarles dentro de su dificultad, existen una serie de macrorreglas, que les permitirán comprender mejor los textos:

  • Selección-supresión: en una secuencia de proposiciones, se suprimen aquellas que no son necesarias para la interpretación de las proposiciones posteriores. Veamos un ejemplo: “Los autobuses son distintos de los coches. Por ejemplo, los autobuses son más grandes que los coches y tienen más ruedas. Además, los autobuses suelen utilizarse para el transporte público y los coches para el transporte privado. Otro ejemplo es que “los autobuses son más lentos que los coches”.  En este texto la primera oración nos indica ya de lo que va a hablar todo el texto por lo que se puede suprimir el resto de oraciones, o lo que es lo mismo, se pueden seleccionar únicamente las proposiciones relativa a la primera oración: “Los autobuses son distintos de los coches”.
  • Generalización: en una secuencia de proposiciones se sustituye la citada secuencia por otra proposición más general, no incluida en el texto, que habla de cada una de ellas. Ejemplo: “A Juan le gusta un pastor alemán más que un gato. También preferiría tener un mastín leonés que un gato. Juan ha dicho a su padre que, incluso, preferiría tener un caniche que un gato”. Como vemos en el texto no hace se hace referencia a los perros, pero el lector sabe que tanto los pastores alemanes como los mastines y los caniches son razas de perros, por lo que se puede sustituir por el término general, perros. De esta manera, al aplicar esta macrorregla, la macroestructura resultante sería: A Juan le gustan más los perros que los gatos”.
  • Construcción: en una secuencia de proposiciones se sustituye la secuencia por una proposición que engloba a todas las demás. Ejemplo: “Rocío se puso a la cola para sacar la entrada. Cuando lo consiguió, se la entregó al portero y compró unas palomitas y un refresco. Se sentó en una butaca cercana al pasillo y esperó a que se apagaran las luces, mientras miraba fijamente la pantalla”. El conjunto de ideas expresadas en este texto, pueden ser resumidas mediante un oración que no está en el texto, pero que nos indica el significado global: “Rocío fue al cine”.

Con este tipo de macrorreglas, podemos conseguir que el niño con dificultades de comprensión lectora, consiga extraer las ideas más importantes de los textos y así entender aquello que está leyendo.

 

Fotografía: www.blogs.educared.org

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Tipos de dislexia

La dislexia, a través de sus investigadores, se ha interpretado desde dos modelos diferentes. El modelo de continuidad nos dice que la dislexia estaría en un continuo o dimensión en el que se manifiestan las diferencias individuales en la lectura. Sin embargo, el modelo discontinuo nos indica que la población que sufre dislexia se puede identificar en diferentes subgrupos específicos.

Dentro del segundo modelo, el discontinuo, se han hecho más investigaciones donde se ha llegado a encontrar dos subtipos de dislexia: la que muestra un tipo de perturbación auditivo-lingüística, que sería la dislexia fonológica, y la que afecta a la parte perceptivo-visual, que se llamaría dislexia visual.

En la dislexia fonológica, nos encontramos que los niños que la padecen, tienen dificultades en la vía indirecta, es decir, cuando leen palabras desconocidas, poco frecuentes, palabras polisílabas y pseudopalabras. Los errores que comenten son lexicalizaciones y errores derivativos.

En el otro subtipo de dislexia, la visual, veremos que los niños encontrarán dificultades en la vía directa, en las palabras familiares, tanto regulares como irregulares. Tienen dificultades para recordar el orden de las letras en las palabras por lo que cometen errores de regularización en las palabras irregulares, dificultad en la comprensión de palabras homófonas y en la acentuación.

La prevalencia de un subtipo u otro en la población, depende de la lengua que se hable. Es curioso como la dislexia fonológica es menos frecuente en español que en inglés, obteniendo un 53.9% de la población disléxica del subtipo visual y al 22.4% como disléxicos fonológicos.

 

Fotografía: www.madresporlaintegracionescolar.blogspot.com

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Disgrafía y disortografía

La disgrafía y la disortografía se tratan de dos trastornos de la escritura que se presentan en algunos niños en el aprendizaje. Estos trastornos se diagnostican a partir de los 6 ó 7 años, edad en la que les enseña a escribir.

La disgrafía aparece cuando el niño o la niña no coge bien el lápiz, y no tiene la velocidad o la presión correcta para escribir, por lo que no se entenderá nada de lo que ha escrito. Además, su letra será o demasiado grande, sin dejar espacio entre las palabras, o demasiado pequeña e ininteligible.

Por otro lado, en la disortografía el/la niño/a no respeta la estructura gramatical de las frases, presenta omisiones de letras, faltas de ortografía muy básicas y cambios en los artículos. Cuando también se presenta dislexia, que no es en todos los casos, el/la niña/a hará cambios de palabras o confusión entre ellas.

Como principales causas de estos trastornos, tenemos:

  1. Intelectuales: sus pequeñas dificultades a la hora de escribir, le impiden entender las normas básicas de la escritura
  2. Perceptivas: aquí influyen la memoria visual y auditiva y la orientación espacial y la temporal.
  3. Lingüísticas: son las dificultades que presenta en la articulación del lenguaje.
  4. Pedagógicas: esto depende del método utilizado por el/la maestro/a para la enseñanza de la escritura.

Al no deberse siempre a una consecuencia de la dislexia, su tratamiento no es complicado y su efectividad es mayor, cuanto antes se le diagnostique al niño o a la niña.

 

Fotografía: nuestrorincondeintercambio.blogspot.com.es

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Trabajar la comprensión lectora

Para trabajar la comprensión lectora en un/a niño/a que tenga dificultades en este área, es esencial reconocer los puntos importante que debemos destacar.

Primero, debemos saber qué tipo de representaciones vamos a trabajar. Existen 3 tipos:

  1. Literal: cuando podemos recordar todas las palabras de la frase.
  2. Superficial: es parafrasear un texto, es decir, interpretar un texto y explicarlo con tus propias palabras.
  3. Profundo: en este caso, lo que el/la niño/a no entiende no es el texto, si no a qué se refieren esas palabras.

En segundo lugar, hay que buscar las representaciones coherentes. Esto quiere decir que busquemos la coherencia, que todas las partes del textos queden interrelacionadas. Hay dos niveles de coherencia:

  1. Local: es aquella que en la que entre las dos preposiciones hay algún elemento en común, que se habla de lo mismo.
  2. Global: es cuando hay expresión que integra todo el significado del texto.

Tercero, es importante saber que el proceso de comprensión va en ciclos. Para trabajar bien el texto, lo dividiremos en ciclos de procesamiento, en oraciones complejas.

En cuarto lugar, hay que tener en cuenta que la memoria tiene limitaciones. Por ello, cuando no se recuerde una idea volveremos a la frase anterior.

 

Por último, saber que la comprensión implica un comportamiento estratégico. Cuando comprendemos un texto lo hacemos mediante estrategias. Estas pueden ser:

  1. Planificación: tenemos claras las metas y los planes para conseguirlas.
  2. Control: cuando observamos que algo no va bien en la comprensión.
  3. Evaluación: evaluamos si hemos conseguido lo que nos proponíamos.

Una vez tengamos en cuenta todos estos puntos, se puede trabajar con un/a niño/a con dificultades del aprendizaje en la lectura con facilidad.

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Ejercicios y fichas para mejorar la lectoescritura

En Internet existen una serie de recursos para mejorar la lectoescritura en los niños. Podemos encontrar fichas y ejercicios muy bien preparados para aplicarlos y que nos den un buen resultado en lo que buscamos mejorar.

  1. Fichas de lectoescritura de José Alberto Verdugo. Son una serie de fichas sobre el abecedario, con presentaciones de las letras, discriminación visual, discriminación auditiva, escritura, etc.
  2. Fichas de lectoescritura del CEIP de Ana de Austria- Cigales. Fichas que servirán de refuerzo para niños con dificultades del aprendizaje y para aquellos niños que no dominen el español y deban aprenderlo.
  3. Jugamos con las letras, de la web waece.org. Son unas fichas para la identificación, realización y discriminación de letras.
  4. Materiales para mejorar la velocidad lectora, de Maribel Martinez Camacho y Ginés Ciudad-Real, autores del blog Departamento Orientación.
  5. El Alfabeto/Abecedario, de la web PrimeraEscuela.com. Encontrarás una serie de actividades para mejorar la lectoescritura y la grafomotricidad.

Accediendo a estos recursos disponibles para todo el mundo, se podrá mejorar la lectoescritura en los más pequeños, para evitar o mejorar cualquier dificultad que puedan tener.

Fuente: www.cuadernointercultural.com

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Técnicas para mejorar la fluidez lectora

Existen una serie de técnicas para mejorar la fluidez lectora de los/as niños/as. Son 3 y son muy sencillas, incluso para que los padres puedan aplicarlas en casa con ellos/as.

LECTURAS REPETIDAS

Primero, el/la niño/a hace una lectura en voz alta del material para ver los niveles de velocidad y exactitud iniciales. Segundo, hace varias lecturas en voz baja mientras está siendo cronometrado/a por el adulto. Tras esto, el adulto le da retroalimentación sobre el número de palabras que ha leído en un minuto y de los errores que ha cometido.

El procedimiento se repite hasta que el/la alumno/a consiga la velocidad y exactitud preestablecidas para ese material.

LECTURAS PREEXAMINADAS

El/la niño/a escucha varias veces la lectura en voz alta del texto por parte de un lector experto (el profesor, padres, etc), que tendrá una velocidad superior al del niño/a. Es importante que el lector experto haga hincapié en la entonación del texto, haciendo uso de las claves visuales y textuales que nos proporciona el texto, mientras el niño sigue la lectura.

Una vez realizado esto, el/la niño/a pasa a leer el texto en voz alta intentando imitar la lectura del experto.

LECTURAS CONJUNTAS O LECTURAS EN SOMBRA

En este procedimiento, el lector experto y el/la niño/a leen simultáneamente el material aunque con un pequeño desfase temporal. El adulto comienza la lectura en voz alta a una velocidad ligeramente más alta que la del niño/a y cuando va por la quinta palabra, el inexperto comienza la frase.

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El/la niño/a disléxico/a: consejos para el cole

Los niños/as con dislexia no tendrán el mismo rendimiento que sus compañeros en el desarrollo educativo. Su problema a la hora de aprender a leer, le afectará a la evolución de las demás asignaturas, por lo que existen una serie de consejos dados por el Dr. Josep Artigas para aplicarlos en el colegio.

  1. No conviene que el/la niño/a sea separado del grupo, porque la metodología multisensorial que ellos necesitan es favorable para todos. Habrá que sentarle en las primeras filas para estar más atento y comprobar que ha entendido el material escrito que ha recibido.
  2. Sus trabajos deben ser valorados por su contenido y no por sus errores de escritura.
  3. El/la profesor/a debe recordar que el/la disléxico/a requiere más atención y más tiempo para terminar sus tareas.
  4. Nunca hay que obligarlo/a a leer en público ya que hay que evitar que se sienta ridiculizado/a.
  5. Se deben valorar sus progresos por el esfuerzo, no con respecto al nivel de la clase.
  6. Conviene enseñarle a tomar apuntes con notas breves y evitar que copie mucho de la pizarra, usando fotocopias.
  7. El/la niño/a y sus compañeros/as deben entender que necesita ayuda a nivel metodológico, para ponerle en igualdad con respecto al grupo y que no se le está dando un trato de favor.

El Dr. Artigas, dedicado al tema de la dislexia, ha escrito el libro “Quince cuestiones básicas sobre la dislexia”, donde hay unos cuantos consejos más sobre este tema.

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Dislexia

La dislexia se trata de un trastorno que dificulta el aprendizaje de la lectura de manera fluida cuando el/la niño/a tiene un desarrollo normal y no es consecuencia de una enfermedad.

Cuando un niño/a sufre dislexia, aparecen una serie de dificultades como: omisión de letras, unión y fragmentación de palabras, adiciones (añaden letras a palabras), sustituciones (sustituyen una letra por otra), saltos de una línea a otra en un párrafo o palabras inventadas las cambian por palabras reales o al revés.

Esta manera incorrecta de leer, afecta a la comprensión del texto por lo que no entienden lo que están leyendo. De ahí se deriva que tengan un retraso a nivel escolar con respecto a los demás.

Se diagnostica aplicando los parámetros de definen la dislexia en el Manual Diagnóstico-Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) o los criterios de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas de la Salud (CIE-10).

Además, existen tests y pruebas muy fiables para evaluar las dificultades en la lectura que presenta un/a niño/a cuando no está al nivel esperado por su edad.

A pesar de que la dislexia no se cura y seguirá en la vida adulta, trabajar con el/la niño/a desde pequeño/a ayudará a mejorar el rendimiento de éste/a y alcanzar un buen nivel educativo.

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